viernes, 30 de octubre de 2009

31 de octubre: Conservar el poder de los signos

Señor, imprégnanos de tu asumir frente a los otros tu actitud de quien se pone siempre a disposición. Enséñanos a hacer como tu: a despojarnos de las vestiduras (...)
Las vestiduras de las cuentas, delcálculo, del interés personal, para asumir la desnudez de la comunión. Las vestiduras de la mentalidad burguesa, para asumir la transparencia de la modestia, de la simplicidad, de la ligereza.
Las vestiduras del dominio, de la arrogancia, de la hegemonía, de laprevaricación, del acaparamiento, para recubrirnos del velo de la debilidad y de la pobreza,sabiendo bien que "pauper" no se opone tanto a "dives" cuanto a "potens".
Debemos abandonar los signos del poder para conservar el poder de los signos.


Tonino Bello

Stola e grembiule
Insieme, Terlizzi 1993, p. 25

30 de octubre: Servicio, no poder

La categoría que corresponde al sacerdocio no es, de hecho, aquella del poder (...) Se está completamente fuera de enfoque si se entiende el sacerdocio, el ministerio episcopal y el del Papa esencialmente como poder.
Por los evangelios sabemos que entre los Apóstoles hubo una disputa sobre quién debería ser el primero, que la tentación de transformar la propia condición de discípulo en posición de poder ya existía entonces, en los inicios, y continúa estando presente.
No se puede negar que esta tentación esté en toda generación, también en la actual. Contemporáneamente, sin embargo, aparece el gesto del Señor que lava los pies a los discípulos y los hace así capaces de sentarse a la mesa con Él, con Dios mismo. Coneste gesto explica qué entiende con el sacerdocio. Si a ustedes no les gusta, entonces no son sacerdotes-


Card. Joseph Ratzinger
San Paolo, Cinisello Balsamo 1997, p. 218

30 de octubre - Servicio, no poder

La categoría que corresponde al sacerdocio no es para nada la de del poder. (…) Se está completamente equivocado si se entienden el sacerdocio, el ministerio episcopal y el del Papa esencialmente como un poder.

Por los Evangelios sabemos que entre los apóstoles hubo una disputa sobre quien debería ser el primero, que la tentación de transformar en posición de poder la propia condición de discípulo, ya existía entonces y, existe todavía.

No se puede negar que esta tentación exista en toda generación, incluso en la actual. Contemporáneamente, sin embargo, tenemos el gesto del Señor que lava los pies a los discípulos y los hace capaces de sentarse a la mesa con Él, con Dio mismo. Con este gesto explica qué pretende con el sacerdocio. Si no les gusta, entonces ustedes no son sacerdotes.

Card. Joseph Ratzinger



Il sale della terra
Mappano (TO) 1997, p. 218
(La traducción es nuestra)

miércoles, 28 de octubre de 2009

29 de octubre - Otro tú


Cada Palabra de Dios es el mínimo y el máximo que él te pide, por lo cual cuando tú lees: "Ama a tu prójimo como a ti mismo" (Mt 19,19) tienes la máxima medida de la ley fraterna.
El prójimo es otro tú, y como tal lo debes amar.
Si él llora, llorarás con él; y si ríe, con él reirás; y si ignora serás con él ignorante y si ha perdido su padre compartirás su dolor.
Él y tú son dos miembros de Cristo y que sufra uno o el otro es lo mismo para ti.
Porque para ti lo que vale es Dios que es padre de ambos.
Y no busques excusas para el amor. El prójimo es quienquiera que te pase al lado, pobre o rico, lindo o feo, ignorante o docto, santo o pecador, de tu patria o extranjero, sacerdote o laico; quienquiera.
Intenta amar a quien te roza en el momento presente de la vida y descubrirás en tu alma nuevos brotes de fuerza antes no conocidas: éstas darán sabor a tu vida y responderán a tus mil porqués.


Ciara Lubich
La Dottrina Spirituale
(La traducción es nuestra)

28 de octubre: Los tesoros de la parroquia


Cada parroquia tiene sus tesoros. los verdaderos tesoros son los pobres, los atribulados, los sufrientes, los enfermos y todas aquellas almas en las cuales el Espíritu Santo ha infundido copiosamente sus dones, de tal manera que ellos viven una vida de sufrimiento y oración.
(...)
Cada pastor bueno debe saber valorizar y hacer brotar el fruto pastoral de estos "tesoros" para su ministerio, parala salvación de las almas que le son confiadas.
Queremos en particular referirnos a los enfermos. Cada parroquia tiene sus enfermos. Enfermos crónicos que se consumen lentamente como las candelas y que esperan, crucificadas en sus lechos, la última hora de sus vidas; enfermos transitorios, enfermos ocasionales, etc.
El sacerdote, según el ejemplo de Jesucristo Maestro, que ha privilegiado a los pobres y enfermos, debe reservar sus preferencias para estos hijos suyos: "Estuve enfermo y me visitaste"


Don Alberione ai sacerdoti
Vita pastorale (Supplemento) 1996, p. 101.
(La traducción es nuestra)

lunes, 26 de octubre de 2009

27 de octubre - Compartir entre hermanos


San Juan dice: "Si uno tiene riquezas de este mundo y viendo a su hermano en necesidad le cierra su corazón, ¿cómo puede vivir en él el amor de Dios?". Es aquí donde comienza la caridad. Si no eres aun capaz de morir por tu hermano, sé al menos capaz de hacerlo partícipe de tus bienes. ¡La caridad mueva tu corazón y te haga actuar no por ostentación, sino por sobreabundancia de misericordia surgida del fondo de ti mismo y te haga atento a la miseria de tu hermano! Si no puedes dar de tu superfluo a tu hermano, ¿cómo podrás dar tu vida por él?
El dinero que llevas contigo puede ser robado por los ladrones y, si no vienen los ladrones, la muerte te separará de él, si no te separas estando vivo. ¿Qué debes hacer con él? Tu hermano tiene hambre, está necesitado: quizás espera ansiosamente, llevado a la estrechez por un prestamista. No posee nada, tu en cambio posees; es tu hermano, habéis sido juntamente redimidos, ambos por el mismo precio, ambos salvados por la sangre de Cristo: ten compasión deºél, tu que posees los bienes de este mundo.


San Agustín
Comentario a 1Jn 5, 12
(La traducción es nuestra)

domingo, 25 de octubre de 2009

26 de octubre - Abrazar el drama del mundo

Como arzobispo de Seúl, me preguntaba muchas veces: «Mi fe y mi vida son verdaderamente según el Evangelio?». La respuesta era más cercana al “No”, y sobre todo con respecto a la pobreza evangélica a la cual debería tender como sacerdote (…) De vez en cuando pensaba en mi oficio: «¿Por qué no puedo vivir con los pobres dejando el obispado?». (…)

Jesucristo, que es mi todo, vino como pobre y demostró el amor de Dios a los pobres, a los sufridos, a los marginados, luego murió en la cruz. Él no rompía una caña quebrada, no apagaba un pabilo humeante. (…)

Si Él hubiese nacido en esta época, habría nacido entre los mínimos, en una choza o o entre ranchos.
Simone Weil decía que tenía envidia de Jesús crucificado (…). Ella nació en París, en una familia hebrea rica, soñaba un mundo más humano y todos conviviendo en armonía. Dejó un futuro prometedor para compartir el dolor de los obreros. (…). Yo la envidio a ella que vivió "toda inflamada" abrazando con todo su ser el dolor y el drama del mundo.

Card. Esteban Kim

Fede e amore del Card. Kim Sou Hwan
Seoul 1997, pp. 432-433
(La traducción es nuestra)